El ajiaco es una sopa que se cocina en América Latina, nosotros hemos probado el ajiaco cubano y el colombiano, pero sin duda el que más recuerdos nos trae es éste último, ya que nos evoca los años que vivimos en Bogotá ❤ Pues bien, hace varios fines de semana nos dio morriña de comida colombiana y nos pusimos rumbo a una tiendita que hay en Jaén, cuyo dueño es de allí y trae productos típicos de su tierra. Así que hicimos esta receta y la acompañamos con pan de yucas, arepas de choclo, jugo de lulo y jugo de maracuyá 🙂 La guasca fresca la hemos tenido que sustituir por guasca seca, y también nos faltaron la papa criolla y la papa sabanera que le echan allá, las cuales hemos sustituido por patata de guarnición y patata normal, y aun así podemos decir que nos quedó muy, pero que muy bueno.
Ingredientes
2 pechugas de pollo medianas limpias (sin piel ni hueso)
4 tazas de agua*
1/2 taza de guascas (en este caso, guasca seca que es la que tenemos)
Varias ramitas de cilantro
1 puerro
2 dientes de ajo enteros y pelados
1 pastilla de caldo de pollo ó 2 cucharaditas de concentrado de pollo
1/2 kg de patata de guarnición (para sustituir la criolla)
1/2 kg de patata blanca (para sustituir la patata sabanera)
2 mazorcas de maíz
2 aguacates
1 minibrick de crema de leche para acompañar (en su defecto, nata)
1 puñado de alcaparras para acompañar
Sal al gusto
* Podéis sustituir el agua por caldo de pollo, con lo cual, no sería necesaria ni la pastilla de caldo ni el concentrado de pollo.
Preparación
En una olla grande cocinamos el pollo, el agua, la guasca, el cilantro, el puerro, los ajos y la pastilla de caldo durante 40 minutos aproximadamente. Cuando el pollo esté cocinado lo apartamos y lo deshilachamos, o bien lo cortamos en trocitos.
Agregamos las dos clases de patata y las cocemos durante una hora para que suelten todo el almidón y traben el caldo. Incluso si la patata de guarnición llega a deshacerse (esto es más fácil con la papa criolla), será ideal porque el caldo saldrá mucho más espeso.
Una vez que estén cocinadas las patatas, si las mazorcas no están cocinadas, podemos cocinarlas en el caldo junto con los demás ingredientes durante 20 minutos y después, añadir el pollo.
Una opción para la presentación es servir el pollo en un plato independiente, así como también las mazorcas, y que cada comensal se sirva al gusto.
Para el acompañamiento del ajiaco, cortaremos los aguacates y los colocaremos en un plato; las alcaparras y la crema de leche (nata) las pondremos en dos cuencos independientes para que cada uno se sirva las cantidades que más le gusten.