Gurullos con conejo

Cuando era pequeña me encantaba ir a casa de mis abuelos maternos a comer los viernes. Nos juntábamos una ristra de primos y las tardes se hacían súper cortas (aunque no sé si tanto para mis pobres abuelos… jeje). Comer nunca ha sido lo mío, pero cuando los viernes había gurullos, ¡siempre repetía! (y mi…